10 Consejos para comer Saludable fuera de casa

Aunque parezca una misión imposible, COMER SALUDABLE FUERA DE CASA es más fácil de lo que nos pensamos.

En este artículo te vamos a ayudar a través de diferentes tips y consejos que conseguirán que disfrutes de tus comidas y cenas fuera de casa sin engordar.

Los restaurantes acostumbran a ofrecer platos exageradamente abundantes, normalmente con exceso de grasas, sal o azúcares para incrementar su sabor.

Además, los restaurantes de comida chatarra, rápida o fast food, ofrecen menús muy abundantes a un precio económico.

Todos estos factores hacen que comer saludable fuera de casa sea casi imposible.

 Vamos a ver cuales son los 10 Consejos para comer Saludable fuera de casa. 

➥ 10 Consejos para comer Sano fuera de casa

10 consejos para comer sano fuera de casa

Cuando intentamos comer de forma sano o saludable, el que nos inviten a comer fuera de casa puede suponer un problema, ya que esto significa romper con nuestro objetivo.

Es verdad que realizar una comida menos saludable durante la semana no va a boicotear nuestro estilo de vida saludable, pero cuando estas comidas y cenas fuera de casa se realizan con frecuencia es cuando empezamos a notar que es imposible conseguir nuestro objetivo de adelgazar.

Muchas veces no tenemos más opción que comer fuera de casa, ya sea porque vivimos lejos de nuestro lugar de trabajo, tenemos muchas comidas de empresa o viajes, una vida social muy ajetreada, etc.

Estos factores nos impiden organizar y cocinar nuestras comidas o cenas.

 Pero, ¡que no cunda el pánico! ➟ Desde Puedes Mejorar te ofrecemos 10 consejos que te ayudaran a escoger de forma inteligente tus platos de manera que podrás comer siempre que quieras fuera de casa sin engordar ni sentir remordimientos. 

  Evitar el fast food

  • Este tipo de restaurantes acostumbran a ofrecer comidas muy calóricas y raciones excesivas.
  • Normalmente estos establecimientos no disponen de opciones saludables o las que tienen son muy poco atractivas, por lo tanto, nos podemos ver tentados a acabar comiendo una hamburguesa con patatas y un refresco.
  • Aunque el precio de estas sea muy económico, es recomendable evitar este tipo de restaurantes siempre que se pueda.
    • Ya que su menú está compuesto por alimentos con altos porcentajes de azucares, grasas y harinas refinadas que no nos harán ningún bien.
  • ¡Cuidado! ➟ Este tipo de lugares suelen ofrecer ensaladas “saludables” pero que en realidad acaban siendo igual o incluso más insanas que los otros platos, ya que normalmente contienen queso, pollo frito y aderezos muy calóricos.
  • Si nos vemos obligados a comer en este tipo de establecimientos, podemos pedir una ensalada cambiando su aderezo por aceite y vinagre balsámico. 

  Elige Restaurantes con opciones Saludables 

  • A la hora de elegir restaurante es recomendable analizar los restaurantes que hay en la zona y buscar aquellos que ofrezcan en su menú opciones saludables.
  • De esta manera no nos pillara por sorpresa el menú del restaurante y sabremos con antelación que en este ofrecen comida saludable.
  • Actualmente el número de restaurantes que ofrecen en sus menús platos saludables esta aumentado, especialmente en las grandes ciudades, así que cada vez es más fácil y cómodo encontrar restaurantes saludables a precios asequibles.
  • Otra opción es buscar restaurantes que ofrezcan gastronomía de otros países.
    •  Por ejemplo ➟  los restaurantes japoneses, mediterráneos y mejicanos acostumbran a tener opciones de verduras, algas y platos de elaboraciones más sencillas y saludables, de esta manera, nos aseguramos que podremos encontrar algún plato equilibrado en el menú. 

  Revisar el Menú o la Carta antes de reservar.

  • Otra buena opción para no boicotear nuestra dieta es analizar el menú del restaurante al que vamos a ir y decidir con antelación que platos vamos a pedir.
    • Así conseguimos evitar tentaciones y elaborar un menú equilibrado y nutritivo.
  • De primer plato verduras, como una ensalada (vigilando su aderezo), verduras a la brasa o un caldo de verduras.
    • De esta manera conseguimos incorporar nutrientes y vitaminas a nuestro menú.
  • De segundo proteínas, siempre y cuando estas sean proteínas de calidad y estén cocinadas de forma saludable (plancha, vapor, brasa, etc.) como por ejemplo pollo a la brasa, pescado al horno o legumbres con verduras.
  • Si aún nos hemos quedado con hambre o queremos algún postre busca aquellos menos calóricos y azucarados como un yogurt natural o una pieza de fruta. También podemos acabar nuestras comidas con un té o un café. 

  No ir a comer con demasiada hambre

  • Para poder elegir la opción más inteligente y evitar tentaciones de comida menos saludable, es recomendable no ir con demasiada hambre al restaurante.
    • Para ello se puede comer una pieza de fruta antes de ir hacia el restaurante o una bebida caliente como el té o la infusión.
  • Si llegamos al restaurante con menos hambre nos será más fácil elegir aquellos platos más saludables del menú como una buena ensalada, verduras a la brasa, pescado blanco, marisco, etc. 

  Cambiar los acompañantes del plato

  • Muchas veces elegimos opciones saludables, pero estas vienen acompañadas de alimentos muy calóricos, como patatas fritas, ensaladas con mayonesa o aderezos, etc.
    • Este tipo de platos nos pueden arruinar nuestro intento de comer más sano.
  • Antes de pedir el plato pregunta qué tipo de acompañamiento lleva y pide cambiarlo por alguno menos calórico. Una buena idea es cambiar las patatas fritas por ensalada o pedir la ensalada sin aderezar y hacerlo nosotros mismos. 

  Compartir los entrantes o incluso los platos principales

  • Los restaurantes acostumbran a ofrecer raciones exageradamente abundantes.
    • Nuestro cuerpo no necesita normalmente ingerir tanto en una sola comida.
    • Una buena opción para solucionar esto pedir uno o más entrantes para compartir (intentando que por lo menos uno de estos sea saludable) y luego cada uno su plato.
    • De esta manera conseguimos probar más cosas del menú sin comer en exceso.
  • También podemos compartir los platos principales, ya que estos suelen ser raciones abundantes y además acostumbran a venir con acompañamiento.
  • Compartir los platos es una buena forma de degustar más platos del menú sin sentir remordimientos por haber comido en exceso. 

  Vigilar con las bebidas

  • Normalmente nos solemos olvidar de la cantidad de calorías que nos podemos encontrar en las bebidas.
    • El alcohol es muy calórico.
    • Si vigilamos lo que comemos, pero al final nos bebemos media botella de vino, un gin-tonic o varias cervezas podemos acabar boicoteando nuestro intento de ser saludables.
  • Por supuesto la opción más saludable es acompañar nuestras comidas con agua, pero no siempre es posible, ya que hay veces que nos apetece maridar una comida con un buen vino o tomar alguna cerveza.
  • Igualmente es recomendable pedir además de esas bebidas agua aparte para acompañar e ir combinando ambas bebidas durante el transcurso de la noche.
  • De esta manera evitamos beber en exceso y que por lo tanto nuestra ingesta calórica no se dispare.

  Comer despacio y disfrutar de la compañía

  • Recuerda que comer fuera no tiene como único objetivo comer, sino también poder degustar y disfrutar de la compañía.
    • Intenta centrarte no solo en comer sino también en mantener una conversación agradable.
  • Aunque tengamos mucha hambre debemos intentar comer despacio, saboreando cada bocado.
    • Es recomendable que entre bocado y bocado dejemos el tenedor y el cuchillo en la mesa de esta manera conseguimos comer más lentos.
  • Si comemos despacio conseguiremos que cuando nos sentamos llenos no hayamos comido en exceso. 

  No es necesario comerse todo el plato

  • Tenemos que tener en cuenta que no es necesario terminar los platos que nos pongan delante, ya que las raciones en los restaurantes suelen ser excesivas.
  • Si vemos que a medio plato ya estamos llenos, pero no nos gusta tirar la comida, siempre podemos pedirla para llevar y terminarla cuando volvamos a tener hambre. 

 10º Compartir el postre

  • Los postres en los restaurantes suelen ser altos en calorías y azucares y su tamaño acostumbra a ser excesivo para una sola persona.
  • Si somos de los que no nos podemos privar de un buen postre siempre lo podemos compartir entre dos o más comensales.
    • Así conseguimos satisfacer nuestro deseo de terminar con algo dulce, pero sin excedernos en calorías ni arruinar nuestro intento de comer fuera de forma saludable.
  • Otra opción a la hora del postre es buscar aquellos platos más saludables y con un aporte calórico bajo, como por ejemplo un yogurt natural, una pieza de fruta, macedonia, sorbetes de frutas como de limón o de mandarina, etc. 

Os dejamos con un vídeo dónde vamos a ver otros tips o consejos para comer saludable fuera de casa:


Como hemos visto comer fuera de casa de forma saludable no es tarea imposible, siguiendo estos 10 consejos se puede conseguir de forma muy fácil.

Igualmente, si algún día nos excedemos en nuestra comida no es necesario sentirse culpable, ya que, si durante el resto de la semana somos constantes, realizando ejercicio y comiendo de forma saludable, no tenemos por que preocuparnos.

 Un día de exceso no va hacer que nuestra báscula se altere de forma negativa. 

Además, si somos de los que nos gusta disfrutar de un buen restaurante o de salir con los amigos a comer, siguiendo estos consejos no nos tendremos que privar de nada.

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